Unos días, por la ciudad del oro líquido, cuna de los mejores AOVEs de nuestra comunidad, sin despreciar ni mucho menos los de nuestra querida Málaga.
Jaén capital y su provincia, Úbeda y Baeza, sitios emblemáticos de arte, cultura y gastronomía.
Pasando por las tiendas de recuerdos, siempre me traigo un imán a mi paso, me encuentro en Úbeda con una leyenda que pone: "por los cerros de Úbeda". Una leyenda que me recuerda la expresión 'Irse por los cerros de Úbeda' que se refiere a una serie de situaciones en las que una persona se 'escaquea', divaga o se aleja significativamente del tema de la conversación que se está manteniendo.
Me preguntaba, porque esta expresión?¿Cuál es su origen? cuantas veces, la he dicho sin saber de dónde salió, ¿No os parece?
Me picó el gusanillo y encontré la raíz de esta expresión. Os lo voy a contar:
Esta famosa expresión toma su origen en el año 1231, en el que el rey Fernando III de Castilla se dispuso a recuperar la población de Úbeda (Jaén) en manos de los musulmanes. Preparó un buen ejército que le ayudase a combatir y derrotar al enemigo moro, pero un grupo de hombres, bajo el mando del hidalgo capitán Álvar Fáñez ‘el Mozo’, no se presentó en el lugar acordado. Tras el asedio y reconquista de Úbeda por parte de Fernando III, cuando ya se daba por muerto, apareció el militar con sus soldados y se disculpó de su tardanza debido a que se había perdido por los cerros de Úbeda (Alfred López Barcelona 1965).
Por supuesto, y como era de esperar, todo el mundo creyó que mentía y que simplemente se fue por cobardía o por quedar con alguna mujer. Por eso, cuando una persona le da muchas vueltas a un asunto o cuando quiere escaquearse de algo, se dice esta expresión.
Aunque como ocurre con todas las leyendas, no se puede asegurar que los motivos de Álvar Fáñez fuesen realmente aquellos. Pero la opinión más extendida, y la que más nos gusta creer, es que fue a demostrar su amor por una joven morisca por aquellos cerros.
Pero lo más curioso de todo, es que sin saberlo de antemano, hemos estado alojados en el Hotel Álvar Fáñez, un hotel lleno de encanto que evoca al despistado capitán.
Pero como digo siempre, este es un blog de cocina y paso a contaros de unos dulces típicos jiennenses , los virolos.
![]() |
Virolos del Parador Nacional de Jaén |
Los Virolos son un dulce que destaca por su suavidad y ligereza compuesto prácticamente en su totalidad por hojaldre relleno con una pizca de cabello de ángel y bañado con azúcar glas, hace que este bocado sea muy especial, dulce pero sin llegar a empalagar.
Es sinónimo de estrabismo por eso se les dice a estas personas que tienen ¨un ojo virolo¨
Esta receta la tomé del blog "Cocina con Paco"
Ingredientes ( para unas 18 unidades)
- 1 Lámina de hojaldre
- 1 Latita Cabello de Ángel
- Azúcar glass
Preparación
Lo primero que hacemos es encender el horno por arriba y por abajo a 190º, para que se vaya precalentando.
A continuación abrir la lámina de hojaldre, dejándola en el mismo papel en el que viene envuelta, ya que sirve para hornearla más adelante. Seguidamente con un cuchillo dividir nuestra lamina de hojaldre, en rectángulos, 5 cortes a lo largo y dos a lo ancho, lo que procurar es hacer los cortes sin arrastrar el cuchillo, para que el hojaldre no se deforme más de una parte que de otra.
Una vez el hojaldre dividido, con ayuda de una cucharita, poner pequeñas, cantidades de cabello de Ángel (aproximadamente menos de una cucharita) en cada rectángulo. A continuación doblar cada rectángulo por la mitad, pero sin sellar los extremos, según caen por su propio peso, el no sellarlos es para que cuando se hornee, el hojaldre nos suba bastante, quedando como si estuvieran inflados.
Introducir en la bandeja del horno, durante aproximadamente 15 o 20 minutos, dependiendo de cada horno, de todas formas cuando veamos que el hojaldre ha subido y se empieza a dorar un poquito (no mucho), sacar del horno.
Todavía calientes los virolos, espolvorear con bastante azúcar glass. El azúcar se la echamos en caliente para que la coja mejor.
¡Qué Aproveche!
qué ricos están los virolos, y tú te has atrevido a hacerlos! qué bien, seguro que riquísimos . Yo a Jaén y su provincia, y su gastronomía, y todo, le tengo mucho cariño, y sin menospreciar el aceite de Málaga, que cada vez hay más y mejores, me encanta el de Jaén, porque con él me crié...
ResponderEliminar