miércoles, 20 de noviembre de 2019

Vejer de la Frontera : entre arte y gastronomía

Hola a todos queridos seguidores!!! Que me ha gustado Vejer!!!! Municipio gaditano en un monte a orillas del río Barbate y lindando con Granada, por eso el término de la frontera. Protegido como un tesoro escondido en sus murallas, gruesas y bien conservadas que permiten la entrada por sus cuatro puertas, El Arco de la Segur, el Arco de Sancho IV, el Arco de la Villa y el Arco de Puerta Cerrada.





Todo Vejer está lleno de encanto y de huellas del pasado, hasta el parking donde dejamos el coche está edificado sobre un antiguo cine que a su puerta  lo recuerda fielmente un viejo proyector.


Empezamos a pasear y a lo lejos otra muestra del pasado. Durante el siglo XIV, Vejer fue conocida por sus molinos de viento, fueron construidos para moler la harina en el barrio de San Miguel,  movidos con la ayuda del agua, dado que en Vejer los vientos no eran del todo  fuertes. Ahora se han preservado como parte de la historia de este pueblo.


Vejer guarda su historia, su pasado a buen recaudo y son dos museos prueba de ello. El Concepcionista antiguo convento del mismo nombre donde se pueden encontrar huellas costumbristas de su historia y el museo del municipio con vestigios de las distintas culturas que pasaron por el.

Museo Municipal

Museo Municipal.Traje regional de la mujer de Vejer

Museo Concepcionista.Detalle de la cocina


Calle de la Judería
El barrio Judío, la Plaza de España y la Iglesia del Divino  Salvador son lugares para perderse entre sus calles. Unas calles llenas de cal y color que son motivo de un premio anual de fachadas.




Su mercado, convertido en un centro gourmet gastronomico, alterna con graciosos puestos de verduras y pescados. Pero para carnes y chacinas salimos del mercado y subimos calle arriba. Nos encontramos con la famosa carnicería de Paco Melero.

Pequeño despacho de carnicería situado en el centro del casco antiguo. Es famoso por sus chacinas y también por sus carnes, especialmente por la de ternera que crían ellos mismos y que es cruzada de retinto y limousin. A lo largo de la semana van haciendo longanizas, morcillas, chorizos y sus dos productos más afamados, el almuerzo campero y el lomo en manteca.






Antonio Pacheco Pérez “El Viaje”, el tío de los actuales propietarios puso en marcha su primera carnicería a mediados de la década de los 50 del siglo XX. El 15 de agosto de 1968 puso en marcha el actual despacho, que cuenta, junto a él, con el obrador donde los hermanos Manolo y Paco Melero preparan sus famosas chacinas y guisos. 







Pero si es famoso en Vejer el lomo en manteca, no menos lo es también su primo hermano “el almuerzo campero” un guiso relacionado con las matanzas del cerdo que eran antes toda una fiesta en los pueblos ya que cada familia tenía sus propios cochinos que sacrificaban para tener carne durante todo el año haciendo la carne en manteca, salándola o haciendo embutidos. Tras la matanza, y mientras se hacían los embutidos, se preparaba un guiso que constituía “el almuerzo” de la celebración, de ahí su nombre.

Ingredientes (Para 1 kilo de carne)

1 kilo de carne entre paletilla de cerdo, costilla, hígado, lengua y corazón.
750 gramos de pella de cerdo ibérico.
Medio vaso de agua.
12 dientes de ajo pelados.
Sal
Orégano salvaje
2 pimientos rojos secos
1 cucharadita de vinagre de Jerez.
Preparación

Hacer un majao con los ajos, el orégano, los pimientos rojos secos y la sal. Cuando esté todo hecho como una pasta incorporar las distintas carnes ya limpias y cortadas en trozos igual que si fueramos a hacer un guiso.

En una cacerola poner a fuego medio el agua y la pella ibérica. Cuando comience a derretirse incorporamos el adobo y la carne y vamos guisando todo sin dejar de revolver. Es muy importante que durante los 45 minutos aproximadamente que tardará en hacerse el guiso este no deje de moverse para que la carne no se pegue. Cuando estemos a punto de retirarlo del fuego se añade la cucharadita de vinagre. Se hace así para evitar que tenga excesivo sabor a este condimento.


Presentación

Este guiso se puede tomar caliente o dejarlo enfriar y tomarlo frío, en bocadillo. Con la manteca en que se ha hecho el guiso se hace una excelente zurrapa (manteca con los pequeños trozos de carne que se han desgajado de los tacos de carne al freirse) que se utiliza para untarla sobre pan tostado en los desayunos.

La información de la Carnicería Paco Melero la obtuve en "Cosas de Comé".

Ya habréis podido comprobar el porque me gusto tanto Vejer de la Frontera.

¡Qué Aproveche!

No hay comentarios:

Publicar un comentario