Hola a todos queridos seguidores!!!
Sabíais que en Málaga se cultivan garbanzos? Y menudos garbanzos malagueños, una exquisitez, tiernos y mantecosos.
En el Cortijo de Pozo ancho en la Vega Antequerana tienen este fantástico proyecto, el de cultivar y recuperar el tradicional garbanzo malagueño, Haza, de la variedad blanco de Sinaloa. Pero este cortijo ademas tiene mas tesoros, la de un aceite de oliva virgen extra, Acilia y un nuevo proyecto, el cultivo del pistacho. En torno al cortijo, se extienden cerca de 600 hectáreas de cultivos.
Hoy por cortesia de Paco Garcia he podido comprobar la calidad de estos garbanzos y de su aceite.
"Haza es una palabra que encarna la esencia misma del campo trabajado. En el habla tradicional castellana y andaluza, haza designa una porción de tierra cultivada, generalmente de secano. Es un término que no describe el campo en abstracto, sino la tierra viva, surcada, medida por la mano humana. Es el nombre que hemos elegido para nuestro garbanzo malagueño".
Hummus de garbanzos
Poner todos los ingredientes en el vaso de tu batidora o procesador de alimentos (garbanzos, tahini, ajo, zumo de limón, comino, sal y un buen chorro de aceite de oliva).
Empezar a triturar. A mitad del proceso, añade el agua de cocer muy fría ; esto es el "truco secreto" para emulsionar la mezcla y dejarla súper sedosa.
Buscar el recipiente que mas os guste y decorar con sesamo y un chorrito de AOVE.
Hummus de garbanzos
Ingredientes
- 200 gramos de garbanzos cocidos Haza
- 1 cucharada sopera de tahini (pasta de sésamo)
- 1 diente de ajo pequeño
- Zumo de medio limón
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 40-50 ml de caldo de cocer los garbanzos muy fría para lograr la textura cremosa
- Aceite de oliva virgen extra Acilia
- Sal al gusto
- Para decorar, unas semillas de sésamo
Poner todos los ingredientes en el vaso de tu batidora o procesador de alimentos (garbanzos, tahini, ajo, zumo de limón, comino, sal y un buen chorro de aceite de oliva).
Empezar a triturar. A mitad del proceso, añade el agua de cocer muy fría ; esto es el "truco secreto" para emulsionar la mezcla y dejarla súper sedosa.
Buscar el recipiente que mas os guste y decorar con sesamo y un chorrito de AOVE.
"Acilia. En Cortijo de Pozoancho, el olivar se trabaja con el mismo respeto con el que se ha hecho siempre: observando el fruto, atendiendo al árbol y cuidando cada fase del proceso. La variedad predominante, la hojiblanca, ofrece un aceite que refleja la identidad de esta tierra: sereno, equilibrado y lleno de matices".
Acilia fue el nombre de una esclava, liberta y matrona, nacida en el municipio Flavio de Singilia Barba durante el siglo II d.C. Bajo este nombre encontramos un ejemplo excepcional de ascenso meteórico en la sociedad hispanorromana. Pero no solo a nivel municipal o provincial como cabría suponer, puede que, incluso, a nivel imperial. Su historia nos enseña cómo una simple esclava puede llegar a convertirse en una de las personas más importantes e influyentes de la Hispania romana de ese periodo.
Acilia Plecusa nació esclava, hija de un matrimonio de esclavos y propiedad de uno de los aristócratas locales más importantes de toda la provincia Baetica, Manio Acilio Fronto. Este noble caballero, miembro de la gens Acilii apodado el de la frente amplia, llegó a alcanzar la magistratura de prefecto de ingenieros, con plenos poderes, cargo al cual sólo tenían acceso los miembros del Ordo equester (equites)
Transcurrido el tiempo, la esclava quedó embarazada de su patronus. Según las disposiciones legales de la época, un hijo engendrado entre un amo y su sierva debía nacer bajo la misma condición social que la madre. Tal disposición, que daba solución al problema legal del recién nacido, generaba, a su vez, otro de carácter aún más íntimo: la esclava propiedad del prefecto cuidaría de un hijo natural suyo dentro de su propia servidumbre. Para impedir este tipo de situaciones incómodas, que podían acabar afectando al prestigio familiar, se tendía a vender a la madre, al hijo o a ambos. Otra solución era manumitir a los esclavos, recurso que terminó adoptando Manio Acilio Fronto concediéndo la libertad a su esclava, la cual tomaría su nombre: Acilia. Esta pareja profundamente enamorada contrajeron matrimonio mas tarde y tuvieron una segunda hija. El hijo primogenito y su padre murieron, pasando Acilia a ser una mujer muy influyente en la sociedad romana de su entorno. Gracias a los monumentos y esculturas que Acilia mando a construir se ha podido reconstruir la vida de esta mujer, ejemplo de superación.
El Museo de Antequera, exhibe en un lugar central de su Sala III el imponente columbario familiar de Acilia Plecusa, recuperado tras su descubrimiento en las excavaciones de 1993.
Al ser hoy el día internacional de los museos, me ha parecido buena idea la de recordar a esta mujer romana que ha dado nombre a este espectacular aceite.
En nariz ofrece un frutado medio-intenso con notas verdes que evocan a hoja de olivo y hierba recién cortada.
En boca es sedado al inicio, evoluciona hacia un picor moderado y persistente y finaliza con un amargor elegante que prolonga la experiencia.
Un aceite equilibrado, fresco y expresivo.
¡Qué Aproveche!


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